Strange Days
Ten Kens? Siempre tuve la duda de que el tema fuera de ese grupo. Cada vez que busco Spanish fly en el youtube, me salen temas rarisimos (raperos incluidos). En todo caso, la fuerza de esos dos personajes es genial, no sé cual de ambos me cae mejor...
¿Otro? "King of Magazines" del grupo candiense Danko Jones con animación en flash de Nick Cross y diseño del canadiense Dave Cooper, uno de los clasificados en el "nuevo underground" y bastante conocido en el mundo de la animacion (Compañia Perfecta dixit, por cierto, uno de mis blogs favoritos)
Y terminar, por ahora, con un pequeño clásico de Pearl Jam y Todd McFarlane (debería conseguirme Spawn completa)
Ella
Ella
Recuerdo el día en que ella llegó. Aun no sabíamos si los campos estarían listos para trabajar. La noche anterior, el tronar de los inmensos cañones retumbaban en el aire. La oscuridad se rompía con destellos rojos y naranjas y todas nos acurrucabamos esperando el silbido de las bombas, rogando siempre que no fuera alcanzada ninguna de las barracas. Cerrabamos los ojos en un simulacro de sueño que nunca nos satisfacía. Era lo único que teníamos hasta el amanecer, cuando las sirenas sonaban y debíamos levantarnos. Y entonces, a los campos. Los camiones llegaban y subiamos a ellos como ganado, entre dos filas de guardias que no vacilaban en usar las largas picanas. Luego llegaba el trabajo duro: verificar que las cosechas estuvieran bien, que no hubiera que limpiar y nivelar el terreno que algun disparo había destrozado, cuidar las plantas y caminar, juntando las frutas, cargando a la espalda las enormes bolsas. Diez, once horas, desde el amanecer hasta que al fin los camiones llegaban a recogernos. Con suerte, a todas. Siempre podía haber alguna demasiado anciana cuyo cuerpo simplemente se rindiera. Serviría entonces como alimento de la tierra.
Ese dia, nadie había muerto. Subimos a los camiones y nos llevaron a las barracas. Las guardias volvieron a ponerse en fila, volvimos a bajar, como cada día. Y como cada día, las picanas dejaban marcas en nuestras espaldas o piernas. Pero esta vez, algo sucedía. Una de las guardias corrió hacia el menor de los Señores, hincándose ante él y susurrando algo. Esta vez, había una mujer de más.
Supe al instante quien era la nueva. Sus ropas eran identicas a las nuestras. Caminaba un poco por detrás mío, el pelo mostrando unos largos mechones grises. Temblaba, su espalda algo encorvada, una herida en la sien. Pero sus ojos... Había algo en ella que no podiamos definir. Tambien las Guardias la vieron. Era fácil, nos conocían bien al resto. La empujaron hacia adelante y entonces, el Señor Kradick se puso de pie y caminó hacia nosotras, con la arrogancia característica de
¿No conoces tus deberes ante un Señor?- La voz de Gyrian fue seguido de un pinchazo de la picana en el muslo de la mujer, que trastabilló sin caer ni gemir. Una sonrisa apareció en el Señor, quien hizo un gesto para que detuvieran el castigo.
Una extraña, eh? Y has elegido mi Casa para venir? Se acercó a la mujer, que era tan alta como él y sus manos dieron una orden clara a
Y ustedes que miran? Vayan a la barraca!- ordenó una de las Guardias, y casi de inmediato, las picanas comenzaron a tocar nuestros cuerpos...
Pasaron un par de horas. La cena había sido dada, las luces se apagaron, cada una de nosotras en su catre. El único momento en que podíamos tratar de descansar. Unos pasos suaves delataban a aquellas que buscaban olvidar la vida en la barraca entre los brazos de otra. Prisioneras, no hay gemido que salga de labios de ninguna de nosotras. El castigo, si eran atrapadas, era demasiado duro. Nadie se arriesgaría a eso perdiendo el control en un momento de placer.
Mas tarde, aun de noche, una luz alumbró mi cara. Desperté, inmóvil, temblando. Luego vi a Lannean, una de las Guardias nocturnas junto con la extraña.
Ella dormirá contigo esta noche, Druss, hasta que los Señores provean un catre- Asentí, haciendole un lugar a la nueva, que se acostó sin un gesto. Luego volví a oir a
Lannean era una buena Guardian. No solía molestarnos y yo había logrado ganar su confianza, gracias a lo cual, solía invitarme con un café o hasta galletitas. Fue ella quien me contó sobre la extraña. Luego de desnudarla, el Señor personalmente la había examinado, aunque no tomó su cuerpo. Luego la había llevado frente al Consejero de
Cuando volví al catre, ella se hizo a un lado. Entré, despacio. Me abrazó en silencio, cerrando los ojos. Habían puesto una venda sobre su herida. - Tranquila... Todo saldrá bien
Sonrió, y su mano se aferró a mi cintura. Por primera vez, la oí hablar - Lo sé
Los cañonazos volvieron a iluminar el cielo.
Ha pasado una semana. Ella trabaja con nosotras. La llamabamos Ashein, la silenciosa. Desde esas primeras palabras, apenas si había hablado. Por las noches, miraba por las ventanas hacia
Fueron suficiente amenaza para que Silk retrocediera, sin atreverse a clavar más su arma.
Han llegado noticias del frente. Uno de los Señores ha sido herido. Y aunque caimos de rodillas frente al Señor Kradick, encargado de vigilarnos, llorando y gimiendo, sé que todas deseamos que el herido fuera Kurgan, de los Señores Herrein, el más despiadado. Las picanas volvieron a dejar su marca sobre la piel de Ashein, haciendola caer.
Pero la pena no es suficiente motivo para que dejemos de trabajar, aunque agradecimos cada segundo que pudimos robarle a la cosecha. Pronto, todas volvimos a recoger frutas bajo el calor sofocante del verano, hora tras hora. Los cañonazos y las bombas resonaban a lo lejos. Podíamos ver el destello del sol en las maquinas voladoras. Un zumbido comenzó a oirse, cada vez más fuerte mientras se acercaban a nosotras. El tableteo de las armas se hizo más fuerte. Una de las naves perseguía a la otra y los disparos se veían como pequeñas chispas al salir de las armas. El señor estaba de pie ahora, mirando la batalla. Era el más joven, apenas un adolescente, y en sus ojos se leía la ansiedad por combatir al lado de los demás. La nave perseguida descendió a solo unos metros de la tierra, volando en nuestra dirección. una andanada de disparos hizo saltar tierra sobre nosotras y automáticamente caimos al piso, cubriéndonos mientras las dos naves pasaban a toda velocidad y comenzaban a alejarse. Luego oimos el grito.
Una de nosotras estaba herida. Sostenía su pierna y pudimos ver que encima de la rodilla, un pedazo había sido arrancado. Ella se agachó a su lado y comenzó a rasgar la ropa de la herida. Sus ojos miraban concentrados la carne lacerada por el disparo. Silk, de ella se trataba, gritaba aferrándose al hombro de Ashein. Las lágrimas dejaban un surco claro en la cara sucia de tierra.
Déjala- La voz de Gyrian resonó clara y fuerte. Sin embargo, ella siguió envolviendo la pierna y apretando la tela por encima de la herida. La picana se clavó en el costado de Ashein, haciendola caer , estremecida ante el choque eléctrico. Que la dejes, esclava!
Los ojos de Ashein se clavaron en
Tambien a ella la hizo poner de rodillas, aunque eso la hiciera gritar nuevamente. Sabía lo que pasaría.
Estás malherida, esclava- Aun con sus pocos años, la voz sonó dura y fria -Sabes el Rito
Si... si nno puedo servir a... mi Señor...- La voz temblaba, llorosa .-... no soy digna de estar... en su... Casa
Si no puedes servir a tu Señor, no eres digna de estar en su Casa - dijo, sin la más mínima emoción. Luego, apoyó el arma en la nuca de Silk. El ruido seco del disparo me estremeció.
Al alejarse, hizo un gesto de desgano hacia Ashein - Estaquéenla al sol
Luego, comenzamos a trabajar otra vez. No volvimos la mirada. Sabíamos como estaba ella. Atada a las estacas, desnuda, sufriendo el sol abrasador por el resto del dia. Probablemente siguiera atada durante la noche. Gyrian sostenía un pañuelo contra su nariz rota. Evitábamos mirarla. Ya la conocíamos enfurecida. A lo lejos, los cañonazos recomenzaron.
Cinco horas despues, vimos la estela de polvo del camión que venia a recogernos. Y delante de él, uno de los autos de los Señores. Sé que todas sintieron lo que yo. Miedo, verdadero terror. Había llegado Kurgan Herrein.
Caundo el auto se detuvo, nos arrodillamos con la cabeza gacha. Rogué no ser la elegida. Cuando el señor descendió, ni una mirada se dirigió a nosotras. Caminó directo hacia su hermano menor. No estaba herido. Entonces, el otro hermano o su padre... Pero Kurgan estaba vivo y bien. Deseé que lo hubieran matado y casi al momento cerré los ojos, disculpandome por la herejía.
¿Quien es la puta?- La voz vibrante desató un temblor incontrolable. Kurgan oía el relato del ataque a una de las Guardianas mientras se agachaba al lado de Ashein, admirando su cuerpo. Hubiera sido mejor que la mataran. Comenzó a sacarse el guante con parsimonia y pronto atrapó uno de los pechos de ella. Los puños de la mujer se cerraron de inmediato -No está mal, ¿que hace entre estas... vacas flacas?- La mano bajó por el cuerpo de Ashein hasta apoyarse sobre su sexo. Un par de dedos lo penetraron, aferrándose a él. Kurgan sonrió -Llevenla a
Lannean alumbró mi cara en plena noche. Estaba agachada, a mi lado -Pase lo que pase... quédate cerca mío - susurró. Y entonces, las luces de la barraca se encendieron. Ella se puso de pie y la picana se clavó en una pareja mientras el resto de las guardianas, con perros, entraba al lugar. - AFUERA, VAMOS!!! TODAS AFUERA!!! - Me tomó del pelo, tirándolo violentamente hacia atrás - y TU PUTA, VE ADELANTE MÍO. TIRA ESOS COLCHONES AL PISO, VAMOS!!!
Los perros comenzaron a olisquear el lugar, buscando. De alguna forma lo supe. La buscaban. El lugar fue revisado a fondo, dejando en el medio solo un monton informe de colchones, chucherías, las pocas ropas que teníamos... Lannean no dejó que me apartara de ella, ordenandome continuamente que rasgara telas, buscara escondites, golepara las paredes. Probablemente salvó mi vida asi. Fuera, se oian disparos y llantos. Cuando al fin salí, llevada casi a rastras por ella, pude ver al menor de los Señores y a todas las Guardianas de pie. armados. En un rincón, los cuerpos de 5 o 6 de nosotras se apilaban desnudas. El resto temblaba, de rodillas en el piso. El arma del menor de los Herrein se elevaba y se apoyaba en la frente de una de ellas. A la pregunta de donde estaba Ashein, solo seguían llantos o silencio y al final, el disparo. Quince de nosotras murieron asi antes de que un grupo de soldados llegara hablando de las huellas de la fugitiva. Miré a Lannean. Me costó escuchar el susurro. - Kurgan ha muerto. - A lo lejos, comenzaron a sonar los cañonazos...
Pasamos toda la noche de rodillas, mientras el señor Kradick salía en su busca. Las Guardianas nos rodeaban, iluminadas por el relampagueo de los disparos de la batalla lejana. Como si fuera un preludio de peores épocas, los cañonazos recrudecieron, oyéndose por todas partes, incluso en zonas en las que se suponía que no combatían. Al amanecer, el auto del Señor de
Una rampa se abrió y entonces, decenas de soldados descendieron. Diferentes, altos, con extrañas armaduras y máscaras...
Kradick, fuera de sí, comenzó a disparar hacia los invasores. Una, dos veces, sin afectarlos siquiera. Y el jefe de los otros, sin inmutarse, levantó el arma. Se oyó un ruido seco y el señor de
-Mi Señor... He nacido para servir...- alcancé a decir mientras oía un chasquido metálico y la mano derecha bajó, sosteniendo la máscara. La izquierda se adelantó a mi mentón, y sus dedos levantaron mi rostro... Era ella, Ashein, quien ahora sonreía.
Nunca más, hermanas. Nunca más...
Rolero de Hierro 2009_ Mecánica de juego
Posted By: TristanMete mucho de supersticiones, pequeños rituales informales y bastante paranoia.
Por un momento me sonó a una ambientación cualquiera para un juego de rol común. Después me recordó mucho al My Life With Master. No exactamente, pero si esa dinámica de luchar por no caer ante el temor, el peligro y al mismo tiempo intentar crecer como humano (eso si no te suplantan antes). ¡Y que al final no tengas garantizado si "ganarás" o "perderás"!
Posted By: CutrixMecánicas: Me faltan trabajar algunos detalles sobre la "degradacion" (o no) de cada uno de los personajes. Pero para el resto tengo una idea mas o menos desarrollada.
Habria que chusmear un poco el tema de las mecanicas (que es lo que creo que se puede llegar a criticar de alguna u otra forma :P). El mundo parece interesante, tal vez por la partida que tuve, me sono al principio un poco a Aquelarre.
- Mercader Sagaz (+3)
- Terco como una mula (+2)
- Instruido (+2)
- Montar (+1)
- "No te desvies del camino" (+1)
- "Peca ahora, el cielo lo ganarás más adelante" (+1)
- Maten a la Mandrágora! (+3)
- Mi Capitan siempre tiene razón (+2)
- Supersticioso empedernido (+2)
- "Ordenes son ordenes" (+1)
- Ladrón de poca monta (+1)
- Vulgar (+1)
Rolero de Hierro 2009 _ Ambientacion del juego
- Sin otros jugadores
- Sin hoja de personaje
- Sin dados
Posted By: arturo
Consejos de última hora:
* Se aprende más comentando con el que está pasando más desapercibido, o con el que desarrolla el juego que nos parece menos interesante.
* Se consigue mejor feedback escribiendo mensajes cortos y con preguntas claras que contando atropelladamente todo lo que se nos ha ocurrido y esperando a ver si alguien dice algo.
* No te molestes en escribir una detallada ambientación. Para enternder el juego no hace falta más que un esbozo, el resto ya lo puedes hacer luego.
* Piensa en como sería una sesión de juego, quien puede decir qué en cada momento, quien puede usar qué habilidad, recurso, ficha, lo que sea en cada momento y sobre todo para qué.
* Si te parece una locura, entonces casi seguro que vas por buen camino.
* Empeñate en llegar hasta el final, aunque no estés convencido de lo que estás haciendo. Aprenderás mucho y al final estarás orgulloso de haber presentado algo.
Alta Edad Media... Europa es un inmenso bosque con pueblos y castillos unidos por caminos peligrosos, en mal estado e incluso inexistentes. Las grandes ciudades son solo un puñado. Los caminos, peligrosos. El comercio... una nueva aventura. En los pueblos, los humanos conviven con algo más.. Otras criaturas tanto o más peligrosas que el hombre. Las Mandrágoras reemplazan a los recien nacidos por su propia prole. Es una batalla de voluntades donde el final es la muerte de la familia o la muerte de la mandragora. En los bosques, los faunos acechan. Las dríadas tal vez sean las únicas que puedan conciliar a los hombres con una naturaleza de la que comienzan a alejarse demasiado.
Medieval, pocos seres fantásticos, traiciones, fanatismos, suplantacion de identidad, amores imposibles... Quien sabe!)
La idea del juego es que haya entre las distintas razas de seres una lucha (directa o no) por el control de una zona que durante siglos estuvo inmutable: El bosque. Una batalla por el control de los caminos, una batalla contra "las criaturas malignas alejadas de Dios". Por el alma de los hombres.
Por un momento pensé en un juego de rol sin master. Pero sí, tendrá master. Sin embargo, tambien tendrá un sistema destinado a ganar derechos de narracion en diferentes grados, desde la simple descripción de la situacion hasta la de poder agregar personajes o situaciones (autoridad de guión). Creacion de personajes rápida y práctica (supongo que seré un deudor más de FATE, con un numero determinados de aspectos que definan al PJ)
Y, aun lo pienso seriamente, tokens
Mark Ryden (Ilustraciones para niños oscuros)
La obra de Mark Ryden, ilustrador y pintor norteamericano, bien podría definirse como un surrealismo pop ligeramente perverso. Graduado en 1987 en el Art Center College of Design en Pasadena, ha forjado un estilo muy particular donde lo que parece a primera vista un idílico mundo infantil, se muestra al verlo atentamente como algo retorcido y perverso.
Hasta podría decirse que ese estilo naif es el camuflaje perfecto para un mundo que oculta secretos temibles.
De hecho, en varios blogs han mencionado sus trabajos como "evocaciones de Alicia en el Pais de las Maravillas" pero que agregan un toque oscuro y perturbador. Y tienen razón (obviando por supuesto que Alicia en el Pais de las Maravillas ya es de por sí, un libro repleto de imagenes perturbadoras... si nos olvidamos de la version pasteurizada de Disney)
Así, a las imagenes de niñas con aire inocente y ojos enormes (más parecidas a muñecas) se le agregan animales, objetos extraños, instrumental médico, heridas, carne, simbolos religiosos... Incluso la aparicion de personajes como Jesus o Abraham Lincoln forman parte de los elementos habituales en vario de sus cuadros. "Me interesa cómo la gente interpreta estas cosas. Si explicara a que se debe la presencia de cada una, el arte perdería su misterio" declaró en una entrevista. Tiene razón, un mago no explica sus trucos.


Rolero de Hierro 2009
El Rolero de Hierro es un concurso en el cual los participantes deben crear un juego de rol completo en el período de una semana, respetando las restricciones y limitaciones impuestas por los organizadores. En su primera convocatoria, en febrero del 2008, se presentaron 9 juegos de rol.
En esta, aun está por verse... Por el momento, las limitaciones se ven más que interesantes. Locas algunas, si... pero por supuesto, solo son disparadores para la creatividad de quienes se presenten. ¿Crear un juego que pueda jugarse en la oscuridad? ¿Uno que pueda jugarse con fuego?
Me encantan los juegos de rol (aunque no soy un experto en la "teoría" ni mucho menos)
Y me encanta la idea de experimentar con algo diferente de lo que estoy acostumbrado. Y es precisamente esa la idea de foros como SAS, un vistazo a juegos fuera del mainstream, a juegos que no temen replantearse cosas sobre el armado de personajes, los derechos de narración, los objetivos del juego...
Participaré? La verdad es que no tengo la más mínima idea :P Pero podría hacer el intento (alguna vez "casi" lo hice... será cuestión de ver si esta vez puedo vencer a la inercia)
Acá dejo los enlaces al foro de diseño Salgan al sol donde se pueden descargar gratuitamente los 9 juegos del concurso anterior y además, Donjon y La Sombra del Ayer, dos juegos de Clinton R Nixon que han sido traducidos por algunos miembros de SAS y que han dado de qué hablar en la comunidad rolera.
Y en cuanto al concurso: en este enlace se pueden encontrar info, bases y condiciones. Participe o no... voy a estar siguiendolos


Ojos verdes
Ojos verdes
El Ferrari se estacionó preciso, milimetricamente exacto, en el espacio reservado exclusivamente para él en el Hilton. El motor resuena como el aliento de una bestia salvaje que no ha sido exigida hoy. Cuando el conductor baja,
-Buenas noches, Michael...-
Eran casi las 5 de la mañana cuando llegó. El timbre de la puerta no cesaba de sonar una y otra vez y luego, como si no fuera suficiente, se agregaron los golpes de puño. Sophia caminaba hacia la puerta, semidesnuda, envolviendose en una bata raída, la cara contraída por el efecto de las drogas. La miro ir... Todo el edificio parece moverse, como si fuera él quien acercara el picaporte a su mano. Los sonidos parecen llegar de muy lejos, pero mi vista no me engaña. Cuando la puerta se abre, veo a Alison y sé que los problemas llegan. El rubio pelo enmarañado, las ropas sueltas, rotas. Sus ojos enloquecidos me buscan, los dedos se aferran al brazo de Sophia, clavandose en él e ignorando el gesto de dolor. Tiene un golpe en la boca... - Me violaron...
Michael la miró. En realidad, no había podido despegar sus ojos de ella, siguiendo no solo las curvas de su cuerpo perfecto, sino el largo cuello, la cara de piel suave y labios delicados. Lo supo en el acto. Nunca podría tener a su disposición a alguien mejor. Buenas amantes? podría apostarlo! Pero nunca alguien como ella. No más hermosa, ni más deseable, ni más...perfecta. Caminaba hacia él con la gracia de una gata. Una mezcla perfecta de sensualidad y desenfado. La voz era como una caricia sutil a lo largo de su espalda. - Soy Alison...- Los ojos verdes se clavaron profundamente en los del hombre, que impactado aun, sonrió nerviosamente.-...pero puedes llamarme como desées...
Sobre el piso de madera, en posición fetal, sus dedos trataban de aferrarse a la madera, raspándola con las uñas. Comenzamos a rodearla. Miré a Sophia, a mi lado. La bata entreabierta dejaba ver uno de sus pechos y acomodé la tela pudorosamente. Es tonto, yo mismo estoy desnudo. Nick y Marian tambien se acercan. El mexicano, el que recibimos hacía solo una semana, es el último en venir. Su quijada sobresale hacia fuera y un tic insistente hace que sus ojos se entrecierren en un guiño mientras su cabeza se mueve rítmicamente en un espasmo suave, efecto del Thorazine, probablemente. Me arden los ojos, pero eso no me impide ver el cuerpo desmadejado de Alison, la respiración entrecortada. Es en ese momento en que me doy cuenta que solo trae una camisa rota. Sus largas piernas están cubiertas de moretones, las nalgas cubiertas de estrías rojas, azotada. Un hilo de sangre resbala de entre sus piernas...Aun tiene una sandalia de taco alto, negra, en uno de sus pies. No puedo soportar la asimetría y la descalzo mientras habla entre hipos y sollozos- Michael y... y... su socio... Me golpearon! Se burlaron de mí! Arrancaron mi ropa... y dij... dijeron que... que... que nunca volvería a ser bella...
-Estás cansado...- No era una pregunta. La rubia se acercaba con la tranquilidad de quien se sabe en control de la situación. Es más alta que él. Eso no le desagrada. Le ofrece una copa y los párpados caen suavemente mientras inclina la cabeza, aceptando con una sonrisa cálida. Mientras Michael prepara un par de martinis, siente las suaves manos sobre sus hombros. Se siente extraño... Sabe que la poseerá, que la tendrá toda la noche, que la tomará cuantas veces quiera... Pero en ese momento, solo se contenta con la seguridad que la mujer irradia, su presencia, incluso solo con la mirada de deseo que esos profundos ojos verdes le muestran al girarse y darle el trago.
-Mátalos! - Alison no se queda quieta. mientras habla, Sophia trata de vendar el corte que han hecho en su mejilla. No es profundo y aunque ha sangrado bastante, ya no lo hace. Uno de sus dientes está astillado. Creo que la nariz está rota. No soy médico. Me escapo de ellos y de cosas peores. Por eso estamos aqui...Miro a quien me había cuidado durante casi cuatro años. Lastimada. Rota.- Mira lo que me hicieron. MÍRAME!!! -Las manos, como garras, se clavan en mi piel. Me lastima, pero no me quejo. Una de sus uñas termina de romperse. El ojo derecho se está hinchando, pero aun puedo ver ambos, de ese verde tan particular, destellando de furia
Toma la copa sin dejar de mirarlo. Bebe apenas. Luego, se acerca. "Alison", se recuerda a si mismo mientras la besa, sintiendo el gusto del licor en la lengua que ella, casi tímidamente, pasa sobre sus labios. Las manos ya no pueden controlarse, buscan los pechos de la mujer. Los quiere, no importa si debe romper su ropa. Quiere sentirlos, apretarlos, poseerlos como a toda ella. Pero las muñecas son apresadas, la boca que desea se aleja y la mirada de Alison está fija en él. Una sonrisa divertida. Siente como le separa los brazos, dejándolos abiertos. Por primera vez se da cuenta que el deseo lo ha paralizado. Es ella quien controla el momento quien abre los puños de la camisa. Las uñas de sus manos rozan los músculos de cada brazo, recorriéndolos en dirección al pecho. La tela de la camisa deja escuchar un roce suave y pronto, Alison va descubriendo la piel, subiendo con sus dedos, acariciando los hombros hasta que la camisa resbala hacia el piso...
El lugar ha sido preparado, purificado durante horas. El sótano es iluminado por decenas de velas a mi alrededor. El piso ha sido levantado hace años y la humedad de la tierra se hace sentir en mis rodillas... El carbón arde en el centro y es Alison quien lo mantiene vivo. A traves de las llamas, veo a Sophia, tambien a gatas, escribiendo los signos. Tomo una nueva tiza y dibujo uno de los sellos de los Señores. Todos estamos presentes. Todos hemos sido purificados, lavados... Miro a Alison. Aun renguea al caminar, hace un gesto de dolor. Los moretones de su cara y brazos van mejorando. -Podemos comenzar- digo entonces, terminando el sello de Kasbeel.
El pentagrama ha sido dibujado. Nick enciende las velas de los demás... Luego, cada uno de ellos hace arder el azufre de cada una de las puntas donde se ubicarán. La miro. Está nerviosa, puedo notarlo, pero afirma cerrando sus ojos... Tomo la daga y me acerco al primero de los 72 sellos. El filo corta mi piel y un delgado hilo de sangre resbala a lo largo de mi antebrazo, cayendo sobre el dibujo
-Adramelech!!! Señor de los Infiernos, Octavo entre los Sephitots, escuchame, te invoco!!!- Mi voz resuena en nuestro templo. Veo los ojos verdes de Alison dudar, mirar hacia un costado, temerosa. Le sonrío-Michael White!!! Muestramelo, muestrame las tormentas de sus miedos, los temblores de sus noches, la desesperación que gana su alma... Adramelech!, el precio ha sido pagado en sangre!!!
En el lugar cerrado, la brisa nace de la nada y refresca mi rostro. Los colores se confunden, los sonidos se profundizan mientras bailo, caminando hacia el próximo sello...
Los dedos de Alison se apoyan en el masculino pecho y presionan, haciéndolo retroceder. Dos... tres pasos hasta que las piernas de Michael chocan contra el borde de la cama. Se sienta, mirándola frente a él. trata de llegar a la llave de luz, esa parte del cuarto está en semipenumbras y quiere verla... Pero ella no lo permite. Sus dedos juegan con el cinturón, abriendolo... Luego, el cierre del pantalón baja... lentamente. La ve relamiendose, golosa, y se saca los zapatos empujándolos con uno y otro pie. La hermosa rubia se muerde el labio. Ambas manos entre su piel y la tela... En el momento en que pantalón y ropa interior son empujadas hacia abajo, desnudándolo, se oye su suspiro de deseo...
De pie ahora, altiva ante él, lo mira y hace que su vestido se deslice al suelo. Desnuda. Perfecta. Se acerca... comienza a besar sus labios... a bajar por el cuello, a recorrer el cuerpo de Michael. Roza con sus dientes uno de los pezones y baja a pequeñas mordidas. Las manos del hombre se meten entre su pelo, impaciente, presionando y...
ella...
ríe...
lanzando su cálido aliento sobre el ombligo...
Estoy mareado... Mi brazo late, completamente enrojecido por la sangre. Han sido cortes poco profundos, pero 72 nuevas cicatrices adornan mi piel ahora. Bailo aun, dirigiéndome al altar. La habitación parece dar vueltas, los párpados me pesan y trastabillo. Noto la mirada preocupada de Sophia. Logra mantenerse en el lugar mientras me detengo un segundo. Y comienzo nuevamente el lento baile.
El altar...
Dejo la daga. Tengo el brazo contraído contra el pecho. La sangre mancha el mantel. Tomo el cabello. Los cabellos de ambos, unos rubios, otro mechón oscuro, casi negro... Vuelvo al centro. Tiemblo, pero ya lo he logrado. No dejaré que Alison sufra. Sus ojos verdes están clavados en mi. Sabe que es el final...
Arrojo los cabellos hacia el carbón encendido y el olor acre al quemarse invade el cuarto...-Michael White!!! Viktor Lipka!!! Que la prisión envíe vuestros miedos!!! Que los 72 Señores hagan realidad vuestros temores!!! El pacto ha sido hecho!El pacto ha sido hecho!
Las llamas se elevan, remolinean en la habitación. El mexicano se pone en cuclillas, temeroso, Nick estira su brazo tratando de llegar a Marian... Las llamas se elevan... toman formas cambiantes, giran, se acercan. Se acercan a mí!!! Una, dos tres bocas parecen formarse de la nada, En medio del fuego, llego a ver hilos de sangre, espesándose, tomando forma. Las bocas se unen en una y el ser grita, a solo unos centímetros de mi cara. Informe, cambiante, solo veo su mirada, sus profundos ojos verdes de pupilas gatunas fijos en mí...
Luego, las llamas flotan en el aire, buscan una salida. Se pierden en la noche.
Está hecho.
Los labios bajan. Muerde las caderas. El sonido de los pequeños besos es lo único que se oye a medida que comienza a bajar sobre el muslo de Michael. Un beso, un roce de su lengua, las uñas que pasan sobre su vientre, que juegan, presionan, recorren el vello masculino. La mano se cierra sobre el sexo erguido... La boca da una pequeña mordidita en la zona interna de sus muslos y el hombre gime... la espalda se arquea, dejándose llevar por el movimiento rítmico. Estira sus brazos, se aferra a las sábanas y la mano izquierda toca entonces el líquido espeso. Michael suspira, sintiendo avanzart la tibieza de su lengua a lo largo del muslo.
Suelta la sábana... lleva la mano encima de su rostro... y ve la sangre, espesa, fría.
Se apoya, sorprendido, sobre sus codos. La boca se abre y la mano busca nuevamente el interruptor de la luz. Se estira para atrás y siente esa humedad desagradable bajo sus hombros.
La habitacion se ilumina. Parte de la cama está cubierta de sangre y visceras. En el techo de la habitación ve la cabeza y parte del torso de su socio. Comienza a gritar cuando se da cuenta de qué es lo que han usado como sogas para colgarlos allí. Grita...
Y grita cuando siente la mano que, sin temor alguno, aun se aferra a su sexo. Cuando las uñas como garras se hunden en su piel. Grita cuando vuelve a mirarla y ve que esos profundos ojos verdes siguen fijos en él, que las pupilas se angostan, como las de un gato. Que la boca se ha estirado hacia los costados, que los dientes se alargan, filosos. El aliento hediondo le da arcadas. Grita cuando las mandibulas se cierran, atrapando, desgarrando...
Es solo el comienzo.

