Björk -
La pequeñita Bjork tiene unos antecedentes musicales que podrían intimidar a cualquiera... desde su primer album de covers a los 12 años, haberse recibido de pianista clasica, formar un grupo de chicas punk, un grupo de rock gótico, algunos grupos más, hasta llegar a The Sugarcubes, con el que se haría conocida en Inglaterra. Un album de jazz (Glin-Glo), un par de discos de los Sugarcubes... la separacion del grupo... y la islandesa se lanza con su disco solista Debut en el '93
«Decidí poner en marcha mi propio proyecto y, para eso, cada detalle tenía que ser perfecto. Como yo soy mi propia manager y todo tiene que hacerse con mi nombre, era ridículo hacerlo desde Islandia. Siempre estaba con el teléfono y el fax. No es que vaya de perfeccionista, pero tener gente realmente profesional que te resuelva problemas te quita un peso importante de encima; te simplifica las cosas. Gente que sepa exactamente lo que hay que hacer. Muy buenos diseñadores gráficos, bajos, ingenieros de sonido..., allí puedes encontrar de todo»
Como resultado, se hace conocida internacionalmente a través de uno de sus hits, Human Behaviour, y a partir de ahi, no dejaría de experimentar con nuevas sonoridades, como lo demuestran sus albums posteriores. Llega al extremo de grabar un disco donde todo lo que se oye está hecho a partir de voces, procesadas, sin instrumentos de ningun tipo (Medulla, 2004)
Su último album es Volta (2007) Como actriz, ha ganado el premio a la mejor actuacion en Cannes, gracias al trabajo en "Bailarina en la oscuridad", una pelicula decididamente deprimente de Lars von Trier.
Por cierto, a la hora de decidir quien hará sus videos, ha mostrado ser decididamente acertada en la eleccion de la gente con la que trabaja, Michel Gondry, John Kricfalusi (el creador de Ren y Stimpy, con el que hizo un divertido video animado), Nick Knight (el excelente "Pagan poetry"), etc...
Jeje... se nota que me gustan sus videos?, el último por hoy:
La búsqueda
Dejaré en mi pequeño refugio, parte de los relatos inspirados en juegos de rol diversos, comenzando con uno de los últimos que he escrito. Inspirado en Vampiro: La Mascarada.
La Búsqueda
“El calor sigue golpeando Kingman, se estima que la máxima llegará a los 42° en el día de mañana. Los incendios forestales del sureste de la ciudad aun no han sido controlados y las pérdidas en las cosechas ya alcanz...” ..........shhhhrrrrrr...... “...nna be your dog! Seguimos cocinándonos en este infierno, esperando esa tormenta que los meteorólogos nos anuncia desde hace días, asi que prepárense para disfrutar mañana de otro día soleado, ideal para tu cáncer de piel! Y mientras piensan en la quimioterapia, los dejo con P. J. Harvey y This is love”
No pude evitar subir el volumen de la radio y comencé a tamborilear con mis dedos sobre el volante del Bel Air. Estaba seguro que todo saldría bien, y me descubrí silbando mientras dejaba atrás una gasolinera. A mi lado, en el asiento, el mapa desplegado mostraba un camino y una serie de puntos marcados. Gallup, Holsbrook, Flagstaff (esa vez estuve cerca). Tomando un marcador con mi derecha, señalé un nuevo punto que esperaba fuera el último. “¡Esta vez te tengo!”. Tenía motivos para estar alegre. Comencé a plegar el mapa pero finalmente lo dejé caer al piso del auto. Sobre el asiento quedaron al descubierto la Colt .45, las estacas, las fotos de sus víctimas.
El cartel indicaba que el “complejo industrial” estaba a unas
Hutton, ama de casa
Mason, policia
O’Keefe, ejecutivo
Manfredi...
“O’Keefe... él nació en esta ciudad. Los demás pertenecían al pueblo en que murieron, pero él...” Fechas, datos, debía encontrar lo que lo ligaba a este lugar: 52 años, casado, dos hijos, ejecutivo de una empresa de seguros en Gallup y antes de eso... propietario, otro empresario quebrado...¿Qué era? “Tractores, embaladoras, cosechadoras...”
-Maquinaria Agrícola Kinsell – me dije en voz alta, sonriendo. En el plano, solo unas pocas calles me separaban de ese lugar. Seguía yendo al mínimo posible de velocidad, para no ser escuchado. Doblé a la izquierda. Frente a mí, un enorme edificio ocupaba toda la cuadra. Una gran letra “K” se encontraba inclinada en un ángulo peligroso a unos
Tomé el arma, algunos cargadores, las estacas y bajé del auto. La puerta del lugar estaba cerrada. Caminé por el costado, una callejuela oscura en la que se encontraban algunos contenedores de basura. Me llevó unos minutos llegar a la puerta trasera solo para comprobar que tampoco por allí podría entrar. Subí a uno de los contenedores, comenzando a trepar por algunas cañerías, hasta alcanzar una de las ventanas del 1° piso. Estaba cerrada también, pero los vidrios estaban rotos y pasando con cuidado mi mano, pude abrir la traba del interior. La oscuridad me recibió. La pequeña oficina estaba sucia y no había sido visitada en mucho tiempo. Una gruesa capa de polvo se posaba sobre todas las cosas. Legajos, carpetas, un viejo cenicero, todo había sido reducido a un color gris uniforme por el polvo de meses o años.. Salí de ahí, sosteniendo mi arma. Al menos en la parte de oficinas era fácil darse cuenta si había estado o no...habría dejado sus huellas en el piso de la misma forma en que yo las estaba dejando...
Llegué a una puerta doble y la abrí con cuidado. Ahora, frente a mí, se encontraba un enorme galpón, grande como el hangar de un Boeing 747. Una serie de pasillos metálicos, con escaleras que descendían cada 10 o
Comencé por la planta baja y al descender maldije cada uno de los chirriantes peldaños de esa escalera. Sin embargo, seguía sin escuchar nada. “Pero debe ser aquí. Estoy seguro de eso”. Esperaba no estar perdiendo mi tiempo. Avanzaba lentamente. “A este paso, el amanecer estará aquí antes de lo que crees...” pensé. Pero seguramente esa criatura ya había pensado en eso. Al menos hasta el momento, había pensado todos los detalles de sus escapatorias. Dejé de moverme
Un ruido, muy leve...
Luego otro
Y otro más... ¿Un sollozo?
Alguien gemía quedamente, tratando de aguantar el llanto. En unos cuartuchos miserables, mas adelante, había una débil luz. Imaginé lo que me encontraría, pero no por eso bajé la guardia. Fui acercándome. Al abrir la puerta, me agaché. Solo se oyó el rechinar de las bisagras y el llanto creció mientras una voz incomprensible comenzó a decir algo.
-Por favor, por favor no, por favor Diosito, no – se oyó en español. Avancé. En el interior, la mesa estaba volcada sobre el piso, al igual que una linterna, unos papeles, y un hombre. Estaba boca arriba, muerto, como era evidente por los huesos que sobresalían de su pecho. El esternón y las costillas habían sido tomadas y jaladas hacia fuera del tórax . Seguí avanzando hacia la mesa y comencé a correrla. Detrás de ella, se abrieron unos asustados ojos negros mientras otra vez comenzaba la letanía del “por favor, Dios mío”. En el suelo, acurrucada, una mujer de minifalda y blusa escotada empuñaba una navaja en su mano apuntándola hacia mí. Llevaba una mínima cartera y las medias largas y negras no dejaban muchas dudas sobre lo que la había llevado ahí. “Una mala noche para salir a buscar clientes, linda”
-Está bien, señorita – dije en mi pésimo español, ofreciéndole mi mano – Estoy para ayudo.
Ella se lanzó sobre mí. Llorando ahora abiertamente, me abrazó y comenzó a hablar imparablemente.
-Un... un monstruo, tiene que creerme! Le ...le sacó....- entre hipos y lágrimas, me hablaba mientras yo trataba de entender la mitad de sus palabras. La tomé de los hombros, sacudiéndola, pidiendo que se tranquilice y que hablara en inglés. Por un momento se calló y pareció reaccionar, luego comenzó a hablar en inglés –Es... es un monstruo, es enorme y...le... le arrancó ... – se quedó en silencio, mirando el cuerpo del hombre y de repente se volvió contra la pared y comenzó a vomitar. Las arcadas seguían mientras yo miraba por la puerta al exterior. Arcadas y toses se juntaban a un murmullo repetido como un mantra- lo comió... se lo comió, Dios mío. Se lo comió.
Le hice una seña para que me siga y me costó evitar que se agarre a mí. Necesitaba estar libre, preparado. Además, era imposible no escuchar el llanto de la chica... Con un poco de suerte mi presa vendría a acabar con ese “cabo suelto” y yo estaría esperando. Revisé las otras habitaciones. El muerto era un simple sereno del lugar, un pobre diablo que debía vigilar estas máquinas viejas y había muerto por ellas. Un rastro de sangre salía de esa oficina. A la luz mortecina de unas pocas lámparas alejadas, se veían oscuras gotas destacando en el piso de baldosas claras. Había huellas en el polvo, como si además de caminar arrastraran algo, a alguien que estuviera inconciente o muerto.
Sentí la mano de la muchacha en el hombro. Temblaba aun, pero se aferraba como a un protector que no fuera a dejarla desamparada. “No deja de ser extraño que te sientas así”, pensé con sorna recordando a las demás víctimas. En una oficina, pocos metros mas adelante, la luz fallaba, prendiéndose y apagándose intermitentemente. El rastro de sangre seguía hasta allí . Percibí el temblor de la mujer al oírme amartillar el arma. La oficina tenía ventanas al pasillo y por ellas pude verla, vacía salvo por un único escritorio sucio donde un sobre lacrado estaba prolijamente apoyado.
Entré. Era un pequeño espacio, la pared cubierta de papeles, una frágil estantería , con algunos viejos legajos, carpetas... Nada a nuestro alrededor. Cerré los ojos mientras daba unos pasos. "Un ciego guiando a otro ciego” pensé, y en ese instante me detuve. Me detuvo en realidad el ligero aroma que ahora sentía y que hizo brillar mis ojos. La cercanía del perfume (el fantasma de su perfume), era la cercanía de mi objetivo.
Tomé el sobre lacrado y lo abrí. Desplegando la hoja de papel frente a mí comencé a leer a la luz inestable del lugar.
Sí. Estás llegando. Te he visto. ¡Estuvimos tan cerca hace un mes atrás!
¿No lo sientes? Ese hormigueo en la espalda, ese “estar alerta” cuando buscas, la expectación del encuentro. Aunque... ¿Deseas encontrarme en realidad? Porque encontrarme es quedar sin objetivo, terminar la búsqueda te dejará vacío. Sé sincero... YO doy un sentido a tu vida.
Tengo tantas preguntas...¿Cuando fue? ¿Cuándo te diste cuenta de mi presencia? Te despiertas y me sigues, vives cómo yo. ¿Has encontrado lo que buscabas, la emoción de la cacería? ¿O se ha convertido en un acto mecánico?
Sientes lo que yo, has dejado todo atrás, has mentido, has robado... ¿Hasta que punto eres cazador o cazado? Leí lo de la muerte del archivista de la policia... eres cruel, muy cruel. Levanté la vista un segundo. Seguramente algo habría salido en los diarios locales, y ¿Por qué no habría de leerlos? Era inteligente y no por nada había logrado esquivarme hasta el momento. Este es un buen lugar para terminar esto. ¿No te parece? Al menos es tan buen lugar como cualquier otro. Un pequeño laberinto para la lucha del gato y el ratón. ¡Cada nervio del gato se tensa antes de la persecución! ¡Nada hay más peligroso que un ratón acorralado!... ¿No estás emocionado? Terminemos entonces este juego...
“Quien con monstruos lucha cuide de no convertirse a su vez en monstruo. Cuando miras largo tiempo a un abismo, también éste mira dentro de ti.”
-Nietszche -
-¿Eh?-
-Nada, no es nada – contesté a la chica nerviosa, dándome cuenta en ese mismo instante que me miraba sonreír, sorprendida. Luego, desvió la mirada hacia el escritorio.
-Hay otro papel aquí debajo – dijo. Una hoja sobresalía de abajo de una de esas antiguas máquinas de escribir, y ella comenzó a levantarla con su derecha para sacarla de ahí. Alcancé a ver el finísimo cable que se tensaba insoportablemente, desde la máquina hasta la pared y, al escucharse un crujido me arrojé al suelo. Caí en el piso, debajo del marco de la puerta mientras un ruido sordo, como de una bolsa enorme golpeada fuertemente, junto a un “Ufff” ahogado, era seguido por el ruido de vidrios rotos. Parte de mi cuerpo había quedado asomando fuera de la oficina, y al levantar la vista, en el espacio donde estaban las ventanas, ví asomar toda una serie de afiladas varas de hierro. De tres de ellas goteaba un líquido pardo rojizo sobre los cristales rotos del piso. A lo lejos se escuchó una risa aguda.
Al levantarme y volver a entrar, ví en cuerpo de la muchacha. Un fleje de hierro a la altura del estómago, ayudaba a sostenerla. Las varas habían sido soldadas rudimentariamente y la trampa no era más complicada que cualquier trampa para animales pequeños. La miré. Una lágrima había quedado en uno de sus ojos, sin llegar a caer, y sus dedos temblaban sin control. No le quedaba demasiado. “Cinco segundos, diez a lo sumo”. Pero seguía allí. Quieta, salvo por esos dedos que se movían involuntariamente y una especie de gemido apenas audible. Una, dos, tres veces...
Se acabó.
Salí de allí. Había escuchado su risa y lo de la carta era cierto. Éste era el lugar en donde terminaríamos esto. ¿Dónde estaba? Parecía haber venido de la derecha y hacia allá fui. Solo pasillos descubiertos, ya no más oficinas. Corredores entre máquinas, flejes de hierro como el que había utilizado tirados en un montón, líneas de ensamblajes vacías y entonces la oscuridad y la risa de nuevo.“Ahí estás!” Corrí hacia ese sonido que me atraía, subiendo escaleras mientras miraba a la luz de la luna que entraba por las ventanas rotas. Mi mano apretó la culata del Colt mientras me lanzaba a la carrera atrás del sonido de sus pasos por el piso metálico del corredor.
Un salto, una escalera que ahora aparecía ante mí.
Comencé a subir nuevamente y entonces, uno de los escalones cedió y me aferré a la baranda solo para descubrir que esta también cedía y mi cuerpo comenzaba a caer. Lancé un manotazo hacia el costado y sentí el golpe en mis dedos, la mano resbalar hasta detenerse contra uno de los escalones doblados. Sentí el ruido metálico de los pedazos sueltos al caer contra el piso. Estaba colgando, sostenido por mi izquierda, sin soltar el arma de la derecha. Traté de balancearme, de encontrar un punto de apoyo...¿Cuanto era? ¿Cinco o seis metros hasta el suelo? Y que habría abajo, que habría preparado para mí? No quiero soltar el arma...
Me balanceo y mis pies rozan parte de la escalera metálica. Siento pasos por encima mío y nuevamente su risita divertida. Sin siquiera mirar, gatillo hacia ese lugar y en la fábrica abandonada, cada disparo resuena fuertemente, aturdiéndome. Dos, tres, cuatro disparos que retumban junto al sonido del metal golpeado por las balas o el rebote contra el concreto del techo. Ya no está ahí...
Puedo enganchar el pie y comienzo a subir dificultosamente. Quedo tirado sobre el resto de esa escalera y sé que debo cruzar al otro lado. Retrocedo por el pasillo metálico, buscando otro paso. Me lleva un par de minutos encontrar otro sector por donde cruzar, pero lo hago. Me dejo guiar por el sonido de los pasos lejanos, comienzo a acercarme y nuevamente su risa está allí. Azuzándome, mostrando su absoluta falta de temor o su inconciencia. Vuelve a bajar (vuelvo a bajar), a correr por esos pasillos metálicos (y tal vez lo imagine pero a veces me parece ver una sombra a solo unos metros por delante, pero al apretar el gatillo, el resplandor del disparo ya no muestra nada allí). Me golpeo a veces con alguna máquina a la que no llego a ver en esta semioscuridad y siento golpes delante mío. Ya no hay prudencia en ninguno de los dos, ahora nuestros pasos resuenan, no siento el cansancio, ni el dolor de los golpes, solo existe la carrera enloquecida en que estamos inmersos. Sigo su loca risa mientras una parte de mi mente trata de analizar qué es el otro sonido que escucho, resonando en mi cabeza.
Y me doy cuenta entonces que también yo estoy riendo
El cargador del arma se desliza lentamente a lo largo de la culata hasta que un clic me indica que está en su lugar. Tomo la corredera de la Colt y la destrabo, sosteniéndola entre mis dedos para hacer el mínimo ruido posible. Queda amartillada y con una bala en la recámara. Desde hace minutos, el silencio ha vuelto a apoderarse del lugar. Estoy en la planta baja. Ya no escucho su risa. Ya no escucho nada salvo el sonido débil de mis pasos. Y sin embargo, puedo sentir que está cerca.
Una escalera desciende hacia el sótano. Empiezo mi propio descenso a los infiernos. Oscuridad... El frío de unas luces de neón parpadeantes y débiles a lo lejos me guían. Ante mí, un amplio vestuario abandonado, los azulejos rotos, manchados de herrumbre, polvo y escombros, armarios tirados por el piso con sus puertas retorcidas, el sonido de cañerías rotas, goteando, es todo lo que hay aquí. Salgo del lugar y sigo mi camino. Ahora, hay otro resplandor adelante, otra luz, diferente, cálida. Una música comienza a escucharse, su bajo hipnótico invadiéndolo todo. Seguía sin ver a nadie más, avanzando. Al doblar por un pasillo veo las puertas de una amplia habitación abiertas de par en par. La iluminación proviene de decenas de velas, naranjas, rojas, negras, diseminadas por todos lados. Unas mantas indias estaban pegadas a las paredes, había grandes almohadones, algunos fanales que le daban a la luz un color rojizo. En una esquina un poco de incienso se quemaba, inundando todo con su perfume. ¿Cuanto hace que esto está preparado? ¿Su intención fue terminar aquí desde el comienzo o en algún momento, mientras recorría estos pueblos, decidió que así sería?. Alcanzo a ver uno de los parlantes, disimulado detrás de una cortina y todo me confirma que siempre me esperó aquí. El parlante es nuevo y toda la habitación está limpia, a diferencia del resto del lugar. “Éste es el final del camino. Todo ha sido planeado esperando este momento, es lo que buscabas. Y sin embargo aun no apareces, aun falta algo...” Miro a mi alrededor nuevamente. La iluminación es tenue, las llamas cambiantes de las velas lanzan sombras caprichosas sobre las paredes.
Camino hacia ellas, comenzando a tocar las mantas colgadas, deteniéndome a observar sus dibujos. Pero no salen de lo común, no hay nada especial en ellas. Me fijo debajo, lo que pueden ocultar. Tampoco encuentro nada debajo de la primera.
Ni en la segunda. Todo es ahora parte de nuestro final, ya no hay apuro. Al mirar, lo hago lentamente, como si cumpliera de antemano con todos los detalles de un ritual desconocido. Estoy expectante, sonriéndome mientras aparto la tercer manta.... Me encuentro con la pared, y cada uno de los pasos hasta la siguiente se me hace insoportablemente eterno.
Comienzo a correr la cuarta manta... hay unas puertas debajo...
Mi mano se acerca al pequeño picaporte, comienza a girarlo mientras el arma se eleva, apuntando, y tengo que hacer un esfuerzo para no reír ansiosamente. Las puertas se abren, descubriendo un espacio pequeño, una especie de armario. Frente a mí cuelga una sábana de raso negra, envolviendo algún enorme objeto, y agarrado a ella encuentro algo tan fuera de lugar que me sorprende. No lo esperaba y mi mano se adelanta a tocarlo, a recorrer los tallos. Un cuidado ramo de flores, de rosas rojas, se encuentra allí, como un regalo, una ofrenda. Cada una de ellas, perfecta. Cada pétalo, la forma en que están abriéndose apenas, las gotas minúsculas que reflejan la luz de las velas. Siento esas hojas bajo mis dedos, las recorro hasta llegar a los pétalos, suaves, húmedos, que apenas ceden cuando presiono.
Comienzo a sacarlo, tomándolo con mi izquierda, sintiendo algunas espinas clavarse pero apretando mis dientes, sabiendo que aún hay algo más, y lo dejo a mi lado en el piso. Detrás del ramo, un broche elaborado, de plata y esmeraldas, mantiene la sábana en su lugar. Comienzo a abrirlo, notando un ligero temblor bajo la tela. Mi índice se curva sobre el gatillo, que cede apenas, hasta llegar al punto en que la más mínima presión hará que el arma se dispare. El broche se desengancha, la sábana cae.
Y comienzo a reir
Frente a mí, el cuerpo de un hombre. Sus brazos están pegados al cuerpo, un poco por encima de sus riñones, y las manos y dedos, retorcidos, sin moverse. Las piernas, el cuerpo... No puedo parar de reír. “Es perfecto, simplemente perfecto”. Me encuentro delante de una copia fiel de mi propio cuerpo. Cada músculo, cada detalle. Esa cicatriz que me hice a los 20 años por encima de mi cadera, la de la pierna derecha... todo está ahí, una réplica perfecta. No puedo dejar de mirarlo, es como si la imagen de un espejo se hubiera vuelto corpórea y mis manos buscan el rostro, lo recorren.
-La cicatriz sobre la ceja... ¡Y esa otra pequeña, sobre el labio! –susurro, y mi voz se mezcla con una risa tímida, emocionada, que no puedo evitar. Me doy cuenta del movimiento enloquecido de los ojos, verdes. “Lo único que no coincide”, me digo, admirado por la perfección con que ha reflejado mi rostro. Los labios no se mueven, apenas sí se siente el tragar de la saliva y la respiración agitada. El arma aun apunta a su pecho y él, o eso, porque ya ha perdido entidad, solo me mira, respira, resopla mientras mi risa crece, mira a lo lejos y vuelve a mirarme y a resoplar. Lo sé, aun sin que intente decirmelo, lo sé. Veo el reflejo de mi presa en sus ojos y mi risa es ahora frenética mientras el arma se mueve, pasando por debajo de mi brazo izquierdo y disparando hacia atrás, dos, tres veces, sintiendo el quejido antes de volverme.
Al girarme la veo a unos pocos metros. Pequeña. Mirándome desde su metro sesenta, delgada, hermosa, sosteniendo la mano contra el pecho, mirándosela, manchada de sangre mientras veo en su blusa un par de orificios de bala. Es un momento que parece transcurrir en minutos, como si no pudiéramos movernos, obnubilados por la presencia del otro, y sin embargo son décimas de segundo, los casquillos caen al piso, el arma gira hacia ella, está en posición, nuestras miradas se cruzan. Disparo cuando ella comienza a moverse. Rápido, demasiado rápido. La bala hace saltar el revoque en la pared, y mi brazo la sigue tratando de alcanzarla
Un disparo
(Una manta se agita al recibirlo)
Un disparo
(Una vela salta en pedazos, estoy más cerca)
Un disparo
(Apunto al pecho, pero es el hombro el que es rozado, la campera de jean rasgada por la bala)
Ya la tengo en la mira, pero ella ha llegado y su puño sale disparado hacia delante, golpeando mi brazo, haciendo que el arma vuele hacia atrás. El canto de su mano se lanza hacia mi cuello y mi izquierda lo detiene, mientras tomo impulso y mi rodilla derecha encuentra sus costillas. El golpe la hace retroceder, la golpeo una, dos veces más y detiene el tercero, contraataca y ahora soy yo el que detengo el golpe. Pero el siguiente es demasiado rápido y me hace trastabillar. Un nuevo ataque me hace caer y grito al levantarme y lanzarme contra ella. Agarra mis brazos, un poco por encima de mis muñecas, pero el impulso nos hace caer a ambos. Está sobre mí. Doy un rodillazo en el costado de su cuerpo y se queja, afloja apenas la presa, pero no me suelta y nuevamente está encima, apretando mis antebrazos contra la mullida alfombra negra en la que hemos caído. Sus manos se cierran como si fueran esposas del mejor acero. Vuelve a mirarme, a sonreír, mostrando su boca entreabierta, los colmillos que comienzan a crecer.
Los dedos de mi izquierda rozan algo metálico y reconozco la empuñadura de mi arma. Trato de acercarla lo suficiente para tomarla. Hay deleite y burla en sus ojos. “Mírame. Mira mis ojos, mis labios cerrados de furia” Uno de mis dedos engancha la base del cargador y comienzo a empujar el arma hacia mi mano. "¡Mírame!" pienso y casi al instante me pierdo en sus ojos, en las pupilas que se contraen , en la pasión que reflejan...
Ella ríe, se acerca, casi rozándome con su pálida piel. Sus ojos brillan expectantes, me sonríe y muerde ligeramente su labio inferior, relamiéndose luego. El arma está sobre mis dedos, solo tengo que traerla... un... poco... más.
El índice roza el gatillo, cierro mi mano
Su boca golpea contra la mía, besándome mientras mi muñeca comienza a doblarse, tratando de apuntar a ciegas. Se separa riendo. “Solo un momento más” Entonces vuelve a mis labios y esta vez sus dientes penetran, muerde y todo mi cuerpo se tensa, mientras dejo escapar un gemido. Mis dedos se abren, pero ya no tengo conciencia del arma que ahora cae, definitivamente.
Ella salta por encima de la puerta del convertible, cae sobre el asiento y sacude la cabeza, jugando con su pelo. El ruido del ramo de rosas contra el cuero del asiento trasero atrae su atención y protesta
-¡Ey! ¡Me costó mucho conseguir eso!- Dice molesta, y me encanta ver su carita de enojo.
-Y es sencillamente perfecto - dije, mientras cerraba mi puerta y ponía la llave. El motor arranca al instante -Como todo lo que me regalaste hoy.
Mmmrrr...- ronronea, poniéndose de rodillas en el asiento y envolviéndome en sus brazos. Comienza a besarme, a recorrer mi cara con sus labios – Te extrañaba.
Tambien yo, hermosa- Mis manos acariciaban su espalda, empujándola contra mí, hasta que en un momento los dedos encontraron los orificios dejados por las balas en su campera al salir -¿Te dolió? -
Sonrió, aspirando aire mientras sus ojos se abrían- ¡¡¡Sí!!! – contestó en un susurro delirante mientras se subía a horcajadas sobre mí, tomando mi cara entre sus manos , hablándome sin dejar de besar – Mmm... ¿Y... que hiciste... con lo que quedó allá?...
Hice un gesto con mi cabeza. Por las ventanas ya podía verse el resplandor de las llamas. Ella se sonrió y cada beso era más tierno que el anterior
- Mmm... Linda... ¿Sabes que no es fácil manejar ...asi? - Se escuchó un “ajá” murmurado entre besos, y comencé a reír, orgulloso de mi compañera. Mi mano movió la palanca de cambios y nos pusimos en marcha. Encendí la radio, anunciaban “The Passenger” cuando comencé a acelerar - La próxima vez, seré yo quien se esconda...
Headphone
Discover Headphone!
Headphone: Ian Marien (cantante / guitarra / Piano); Steenkiste Nico (drums); Gerd Van Mulders (Teclados / Guitarra); Tom Barbier (Guitarra / Teclado); Enero Goossens (Bass)
Discover Headphone!
Discover Headphone!
(Si... más de 3 meses desde mi última entrada. Soy un desastre)
Nick Cave - La poesía descarnada
Para la Inglaterra del momento, el grupo es estremecedor. Es como invitar a un pariente lejano a casa y descubrirlo en el jardin, en plena noche, enterrando un cuerpo. Demasiado! La estadía dura unos meses antes de volver a su Australia natal. Allí el grupo se separa y nace entonces Nick Cave & The Bad Seeds. Es en ese momento en que se agrega a la banda Blixa Bargeld, guitarrista alemán que no duda en buscra nuevas sonoridades para su instrumento. En 1984 sacan su primer disco: From her to eternity. El mismo año la banda comienza a trabajar en el próximo disco, y para ello se instala en Berlín (Alemania), lugar que Blixa conocía bien, en un barrio de artistas donde convivían las noches de cineastas independientes, poetas perdidos, músicos desterrados y bebedores nostálgicos. Allí se quedaron tres
años. Desde entonces, aparecen The First Born Is Dead; Kicking Against The Pricks (un album de covers), Your Funeral... My Trial, Tender Prey... Uff, que decir? En cada uno de ellos se encuentran verdaderas joyas, como "The Carny" o "The Mercy Seat", sobre un condenado a la silla eléctrica
En 1989 Nick Cave se instala en la ciudad de San Pablo, vive 3 años allí, tiene un hijo... la vida le sonríe, está enamorado y la alegría brasileña... jeje, no... es inmune a ella.
Siguen los albumes hasta llegar a uno de los mas vendidos: en 1996 sale Murder Ballads. Las "baladas de asesinos" son típicos relatos cantados de crimenes verdaderos o inventados, seguidos de la fuga o la captura del asesino. Solían terminar de hecho con el asesino yendo hacia la horca y una exhortacion del cantante de no copiar sus crímenes... Muy comunes en las zonas rurales de los EEUU y Europa hasta comienzo de siglo, solían ser tambien una forma de enterarse de las historias macabras de algunos lugares. Muchas de ellas son reescrituras de viejas baladas medievales y no es raro que se agreguen elementos fantásticos, como la venganza de los seres asesinados. Nick Cave escribe un conjunto de canciones hermosas, salvajes, pasionales, nuevas baladas de asesinos casi llegando al siglo XXI.
Simon Reynolds, uno de los más importantes críticos musicales de rock, señaló que: "Nick Cave fue el primer escritor, en un clima de positivismo post-punk, en comenzar a usar la imaginería bíblica (pecado, retribución, maldiciones, mala semilla, venganza)." Esas imágenes y esos conceptos oscuros impregnarían sus siguientes emprendimientos musicales. Sobre esto, Nick Cave dijo en un reportaje:
"Tal vez sea emocionalmente retardado, de alguna forma... Pero básicamente he escrito sobre las cosas como las he sentido, emocionalmente. Cosas como la venganza, un sentimiento del Antiguo Testamento, que veo por completo ahora. Es una de esas cosas que esta sociedad ha reprimido, junto con cualquier otra descarga fuerte o extrema de emoción. Me parece que hay una cierta insensibilidad en el mundo hoy en día... que acepta ciertas clases de violencia pero se opone a otras."
"Hay algo más noble en la venganza que en... el sadismo, o en la violencia a través de la codicia. Tal vez exista en ella algo estéticamente más satisfactorio, no lo sé... Simplemente esos temas me resultan más fáciles de tratar: por un lado, son los sentimientos más tangibles que pueda sacar de mí mismo; por el otro, me hacen querer hacer una declaración más fuerte una vez que he hecho eso."
"No niego los sentimientos de felicidad porque no escribo sobre ellos. Para mí, hay algo simplemente más poderoso en los castigos finales del Hombre -sea en un nivel humanista o en uno más místico- que en sus recompensas finales. Las recompensas de la felicidad y la satisfacción y la seguridad, las veo como tomadas de cosas rutinarias. Y no tienen un interés estético para mí, ni un valor duradero."
Y dejo algunas canciones, con sus letras, para quien desee conocerlo...
Discover Nick Cave & The Bad Seeds!
El "Carnes"
Y nadie vio desaparecer al Carnes
y las semanas volaron
hasta que trasladaron el espectáculo hacia adelante
abandonando su caravana detrás.
Esta estaba aparcada en la quebrada sudeste
y mientras la compañía cruzaba el puente
con la primera lluvia llenando el seco lecho del río como un hueso,
brilló, sólo eso, sobre el borde.
El chico-perro, Atlas, Medio-hombre, los simiescos, las manos alquiladas
no hubo nadie entre ellos que no volviera los ojos atrás
con la esperanza de que el Carnes volviera a su ser y a sus semejantes.
Y el Carnes tenía un caballo, todo piel y huesos;
un penco de lomo arqueado que el llamaba "Tristeza".
Ahora está enterrado en una tumba somera
en la entonces reseca pradera.
Y a los enanos les fue dada la tarea de cavar la zanja
y depositar el penco muerto en el suelo
y el jefe Bellini, ondeando su pistola humeante alrededor
dijo: "El penco es carne muerta"
y "No podemos permitirnos transportar peso muerto".
La compañía al completo de pié alrededor
sin hacer ni el más mínimo sonido
y volviéndose a los enanos encaramados en la puerta del cercado
el jefe les dijo: "Enterrad este montón de carnada de cuervo".
Y entonces llegó la lluvia derramándose con fuerza.
Todo el mundo corriendo a sus carromatos,
desplegando y atando todos los faldones de lona;
los gatos sarnosos gruñendo en sus jaulas,
la chica-ave aleteando y graznando por allí.
El valle entero despidiendo olor de bestia húmeda,
bestia húmeda y heno podrido,
creación extravagante y salvaje
en descomposición y entorpeciendo el paso.
Los tres enanos fisgando desde la parte trasera de su carromato
y Moisés le dijo a Noé: " Deberíamos haber cavado una más profunda."
Sus caras grisáceas como lunas mortecinas
aún sucias del trabajo de zapa realizado.
Y mientras la compañía pasaba del valle
a un suelo más alto,
la lluvia batía sobre la quebrada y sobre la pradera
y sobre el montículo de tierra de la tumba
hasta que no quedó nada, nada en absoluto
excepto el cuerpo de Tristeza
que se elevaba a tiempo
de flotar sobre la superficie de la tierra tragada.
Y un asesinato formado por cuervos lo rodeó en círculo.
Primero uno y luego los demás aletearon posándose oscureciéndolo todo.
Y la caravana del Carnes aún se asentaba sobre el borde
oscilando lentamente mientras el suelo firme se transformaba en cieno.
Y la lluvia se derramaba con la fuerza de un mazazo.
Y nadie vio desaparecer al Carnes.
Y nadie vio desaparecer al Carnes.
Y nadie vio desaparecer al Carnes.
Y yo digo que es gracioso como funcionan las cosas.
Discover Nick Cave & The Bad Seeds!
¿Me Amas?
La encontré en una noche de fuego y ruido
Campanas salvajes resonaban en un cielo salvaje
Supe que desde ese momento en adelante
la amaría hasta el día que muriera
y borré besando un millar de lágrimas
Mi Señora de las Tristezas Diversas
Algunas mendigadas, algunas pedidas en préstamo, algunas robadas
algunas guardadas a buen recaudo para el mañana
En una noche sin fin, salpicada de estrellas de plata
las campanas de la capilla hacían din-don
¿Me amas?
¿Me amas?
¿Me amas
como te amo yo?
Ella me fue dada para poner las cosas en orden
y yo apilé todas mis realizaciones a su lado
pero aún parecía tan obsoleto y pequeño
Encontré a Dios y todos Sus demonios dentro de ella
En mi cama ella expulsó la tormenta fuera
Un sol burlesco brillaba sobre su cabeza
tan completamente repleta de luz estaba ella
Su sombra con colmillos y peluda y loca
Nuestras lineas del amor crecieron sin esperanza enredadas
y las campanas de la capilla hacían din-don
¿Me amas?
¿Me amas?
¿Me amas
como te amo yo?
Ella tenía un corazón lleno de amor y devoción
Ella tenía una mente llena de tiranía y terror
Bueno, yo lo intento, lo hago, realmente intento
pero solo yerro, muchacha, cometo errores
Así que venga encuéntrame, mi querida
He caido hasta los suelos, los mismísimos posos
Ah, aquí llega ella bloqueando el sol
la sangre resbalando por el interior de sus muslos
La luna en el cielo está golpeada y mutilada
y las campanas de la capilla hacen din-don
¿Me amas?
¿Me amas?
¿Me amas
como te amo yo?
Todas las cosas se mueven hacia su final
Supe antes de encontrarla que la perdería
Juro que hice todos los esfuerzos para ser bueno con ella
Hice todos los esfuerzos para no abusar de ella
Locos brazaletes en sus muñecas y tobillos
y las campanas de la capilla hacen din-don
¿Me amas?
¿Me amas?
¿Me amas
como te amo yo?
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Mano Derecha Roja
Date un paseito hasta el límite de la ciudad
y cruza las vías del tren
donde el acueducto descolla
como un pájaro de mal agüero
que se balancea y cruje
donde los secretos yacen en los fuegos del borde
en los hilos eléctricos que zumban
Oye, tío, sabes que nunca regresarás
Más allá de la plaza, más allá del puente
más allá de los molinos, más allá de los silos
en una tormenta que se está reuniendo llega un atractivo hombre alto
con un polvoriento abrigo negro coun una mano derecha negra
El te envolverá en sus brazos
te dirá que has sido un chico bueno
El reencenderá todos los sueños
que te ha llevado una vida destruir
El llegará muy dentro del agujero
y curará tu alma que menguaba cada vez más
pero no habrá la menor cosa que tu puedas hacer
El es un dios, el es un hombre
el es un fantasma, el es un gurú
Susurran su nombre a lo largo de esta tierra que desaparece
pero escondida en su abrigo hay una mano derecha roja.
¿No tienes dinero?
El te conseguirá algo
¿No tienes coche?
El te proporcionará uno
Tu no tienes autoestima
Te sientes como un insecto
Bueno, no te preocupes amigo porque aquí llega él
cruzando el gueto y el barrio
y el arrabal y el asentamiento de chabolas
una sombra se proyecta donde el permanece de pie
pilas de papel verde en su mano derecha roja
Lo verás en tus pesadillas
lo verás en tus sueños
Aparecerá saliendo de ninguna parte
pero el no es lo que parece
Lo verás en tu cabeza en la pantalla de la tele
y, oye, amigo, quiero advertirte que la apagues
El es un dios, el es un hombre
el es un fantasma, el es un gurú
Tu solo eres una pulga insignificante en su plan catastrófico
diseñado y dirigido por su mano derecha roja.
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Donde crecen las Rosas Silvestres
Me llaman la Rosa Silvestre
aunque mi nombre era Elisa Day
Por qué me llaman eso no lo sé
porque mi nombre era Elisa Day
Desde el primer día que la vi supe que era ella
cuando ella me miró directamente a los ojos y sonrió
porque sus labios eran del color de las rosas
que crecen junto al río, todo sangre y salvajismo
Cuando él llamó a mi puerta y entró en la habitación
mi temblor remitió en su seguro abrazo
El sería mi primer hombre y con mano cuidadosa
enjugó las lágrimas que me caían por la cara
Me llaman la Rosa Silvestre
aunque mi nombre era Elisa Day
Por qué me llaman eso no lo sé
porque mi nombre era Elisa Day
El segundo día le traje una flor
Ella era más bonita que ninguna mujer que hubiera visto
Le dije: "¿sabes donde crecen las rosas silvestres
tan dulces y escarlatas y libres?"
El segundo día vino con una única rosa roja
Dijo "¿Me darás tu pérdida y tu tristeza?"
Yo afirmé con la cabeza mientras me tumbaba en la cama
El dijo: "Si te muestro las rosas, ¿me seguirás?"
Me llaman la Rosa Silvestre
aunque mi nombre era Elisa Day
Por qué me llaman eso no lo sé
porque mi nombre era Elisa Day
El tercer día me llevó hasta el río
El me enseñó las rosas y nos besamos
y la última cosa que oí fue una palabra murmurada
mientras el permanecía de pié sobre mí con una piedra en el puño
El último día la llevé donde crecen las rosas silvestres
y ella se tumbó en la orilla, el viento leve como un ladrón
Mientras la besaba como despedida, dije "Toda belleza debe morir"
y me arrodillé y planté una rosa entre sus dientes
Me llaman la Rosa Silvestre
aunque mi nombre era Elisa Day
Por qué me llaman eso no lo sé
porque mi nombre era Elisa Day
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A Mis Brazos
Yo no creo en un Dios intervencionista
aunque sé, cariño, que tu lo haces
Pero si lo hiciera, me arrodillaría y Le pediría
Que no interviniera en lo concerniente a ti,
Que no tocara un pelo de la cabeza,
Que te dejara tal como eres
Y si sintiera que tiene que dirigirte,
entonces que te dirigiera a mis brazos
A mis brazos, oh Señor
A mis brazos, oh Señor
A mis brazos, oh Señor
A mis brazos
Y yo no creo en la existencia de los ángeles
Aunque mirándote me pregunto si eso es verdad
Pero si lo hiciera los convocaría a todos
Y les pediría que velaran por ti,
Que cada uno encendiera una vela para ti
Para hacer brillante y claro tu camino
Y para caminar, como Cristo, en gracia y amor
Y te guiaran a mis brazos
A mis brazos, oh Señor
A mis brazos, oh Señor
A mis brazos, oh Señor
A mis brazos
Pero yo creo en el amor
Y sé que tu lo haces también
Y creo en alguna clase de camino
Que podamos recorrer tu y yo
Así que mantened vuestras velas encendidas
Y haced su jornada brillante y pura
Que ella siga volviendo
Siempre y para siempre
A mis brazos, oh Señor
A mis brazos, oh Señor
A mis brazos, oh Señor
A mis brazos
Bill Plympton
Para fines de los '60 trabaja de ilustrador y caricaturista en las mas importantes revistas de EEUU e incluso realizando una tira cómica de contenido político a mediados de los '70. Las recopilaciones de sus dibujos incluyen Tube Strips ("Historias del metro"; 1975, Syrma Press), Medium Rare ("Medianamente extraño"; 1975, Holt, Reinhart y Winston) y Polls Apart ("Encuestas aparte"; 1984, Dolphin Books).
Inmediatamente después de la finalización de Boomtown, su primer corto de animación en 1983, empezó su propia película de animación, Your face ("Tu cara") que consiguió en 1988 una nominación a los Oscars como mejor animación. La MTV usó sus animaciones como separadores y hasta fué el elegido para una animacion del Windows 95 (ok... ha vendido su alma al diablo... pero quien no?). Después de una serie de cortometrajes de gran éxito (One of these days, How to kiss, 25 ways to quit smoking y Plymptoons) comenzó The Tune, el primer largometraje de animación dibujado por una sola persona, estrenada a lo largo y ancho de Estados Unidos en 1992.
Su siguiente película de animación, I married a stranger person es del '97, a la que siguió una recopilacion de sus cortos, Mondo Plympton (1998) sin dejar de lado las tiras cómicas (The sleazy cartoons of Bill Plympton, "las caricaturas cochinas de Bill Plympton", y otra recopilación de sus caricaturas titulada We eat tonight".
En el 2004 estrena Hair High una comedia sobre adolescentes en los 50, oscura, violenta y romántica
Y esta es su pagina web, www.plymptoons.com/, para curiosear un poco más (hasta se lo puede ver dibujando en vivo a través de una cam...supongo, aun no lo probé:P)
Explosions in the Sky
Lo curioso es que tambien una pequeña confusión ayudó a darles algo de prensa. . Hubo rumores que los vinculaban con los ataques terroristas en las Torres Gemelas del 11/9/2001. La razón? Su segundo album,Those Who Tell the Truth Shall Die, Those Who Tell the Truth Shall Live Forever , tenía en la portada la imagen de un avión y la frase "Este avión se estrellará mañana" (erróneamente se cree que el álbum salió el 10 de septiembre de 2001, cuando realmente salió en agosto de ese mismo año y la portada fue creada en el año 2000). El bajista Michael James fue detenido en un aeropuerto como una amenaza a la seguridad, y tuvo que explicar por qué su guitarra tenía escrita las palabras "este avión se estrellará mañana"
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Nunca realizan bis en sus presentaciones y no suelen tocar en escenarios muy masivos. Sin embargo su prestigio aumenta y cada vez más se asocia al grupo a la elite de bandas de post-rock que generan seguidores fieles (entre los que se contarían la banda oriental Mono, o las canadienses Godspeed You! Black Emperor, Thee Silver Mt. Zion o Do Make Say Think)
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Don Hertzfeldt, un dibujante en las garras de la entropía
En este caso muestro un trabajo que estuvo nominado al Oscar en el año 2001, Rejected de Don Hertzfeldt (2000). Con solo mirar el comienzo, uno puede llamarse a engaño sobre lo complicado de hacer una animacion de este tipo...
Casi podría decir que cualquiera puede dibujar un monigote asi con una gran cuchara...
Don Hertzfeldt nació en agosto de 1976 y se ha convertido en uno de los animadores de culto admirado por muchos. Gran parte de su éxito se debe a la agudeza de sus obras, donde, a partir de una animacion tradicional, casi diría básica (lápiz, papel, una cámara), desarrolla un humor absurdo, negrísimo, surreal y cínico ... y a la vez genera una empatía muy grande con sus personajes. Es una experiencia rara darse cuenta que uno llega a angustiarse con (y por) ellos.
Cómo podría no gustarme????
Cada uno de sus projectos suelen tardar meses en terminarse y la improvisacion, según el mismo lo ha dicho, tiene un papel muy importante. Deja que su obra vaya creciendo, evolucionando a partir de una idea básica. Dejo una de sus obras más famosas. Lamentablemente no tengo los subtitulos, ya los conseguiré, pero de todas formas se entiende bastante.